Los electores norteamericanos dicen no a Bush

La victoria de los demócratas en las dos Casas del Legislativo (La Cámara de Los Representantes y el Senado) en principios de noviembre fue la respuesta de los ciudadanos norteamericanos de que no estaban contentos con el gobierno del republicano George W. Bus, principalmente por la manera como conduzco la guerra en Irak. El presidente entendió el recado de los votantes y una de sus primera acciones fue dimitir en seguida su secretario de la Defensa, Donald Rumsfeld, el principal ejecutante del gobierno acerca de la guerra y a seis años en el cargo. Una encuesta de boca de urna realizada poco antes de las votaciones por el Instituto Gallup concluyó que los escándalos de corrupción también afectaron el resultado. Según la encuesta, ocho entre diez electores eran contrarios a la actuación de Bush. La victoria de los demócratas fue también un hecho histórico por elegir por primera vez una mujer como presidente de la Cámara, Nancy Pelosi. Según analizó Charlie Cook, del Cook Report, uno de los más importantes políticos de los EE.UU., el voto no fue a los demócratas, pero una oposición a la guerra”.